Para los incómodos y poco higiénicos atascos en las tuberías, hay un remedio natural bastante eficaz. Es tan fácil como preparar ¼ taza de sal, ½ taza de vinagre blanco caliente (puedes calentarlo un par de minutos en el microondas) , y ¼ taza de bicarbonato de sodio.
Primero echas el bicarbonato, luego la sal, y por último el vinagre. Es importante el orden. Deja reposar unos diez minutos. Para finalizar, hierve una olla de agua caliente y viértela por la tubería atascada. Si quieres, para mejorar el aroma del fregadero, puedes añadirle al agua un limón exprimido.
